Guía práctica SuperCosy
Emociones para niños
Reconocer lo que sentimos sin convertirlo en una prueba
Cómo empezar
Hablar de emociones ayuda cuando parte de situaciones concretas: un personaje que pierde algo, una espera, una sorpresa o un cambio de plan. No es necesario exigir que el niño diga cómo se siente; puede elegir una cara, un color, un gesto o simplemente escuchar.
Ideas fáciles de aplicar
Utiliza palabras sencillas y describe señales visibles: “aprieta las manos”, “sonríe”, “busca un abrazo”. Después ofrece una acción de regulación: respirar, pedir espacio, beber agua, moverse o acudir a una persona adulta.
Para que funcione mejor
Todas las emociones son válidas, aunque algunas conductas necesiten límites. Podemos aceptar el enfado y, al mismo tiempo, impedir que alguien haga daño. Las tarjetas descargables sirven como apoyo visual.